El sector privado de Estados Unidos empleó en noviembre a 250.000 personas menos que en el mes anterior, lo que supone la mayor caída mensual en siete años, informó ayer la empresa de análisis Automatic Data Processing (ADP).
Estos datos, que se publican dos días antes de las cifras oficiales del Gobierno, reflejan que en el sector industrial se suprimieron 158.000 puestos de trabajo, mientras que en el de servicios se eliminaron 92.000 empleos.
Ambas cifras fueron las más abultadas desde noviembre de 2001, un mes después de los atentados del 11-S, aunque son incluso inferiores a las que se prevé que publique Washington el próximo viernes, cuando podría cifrar en 350.000 los empleos eliminados, según los analistas. De cumplirse esa previsión, se trataría del peor dato en más de un cuarto de siglo.
En cuanto a la dimensión de las empresas afectadas, ADP detalló que en las pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores) se eliminaron 79.000 puestos de trabajo, lo que supone la segunda reducción mensual en los últimos seis años. "La caída del empleo en las pymes es una clara señal de que la recesión se ha empezado a extender más allá de la actividad inmobiliaria y manufacturera", alertó Joel Prakken, analista de ADP.