Los temores a la gripe aviar parece que no han detenido a los consumidores británicos y alemanes en sus compras del tradicional pavo navideño, pero los franceses se muestran más reacios a realizar sus pedidos habituales.
"Estamos preocupados porque compradores son cautos al realizar los pedidos", afirmó Alain Melot, presidente de la coalición francesa de industria de aves de corral.