Regulación
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) de Inglaterra dijo en un informe reciente que los cigarrillos electrónicos requieren una regulación apropiada, controles rigurosos y gestión del riesgo para optimizar sus beneficios.
- Un portavoz de la OMS, cuyo tratado sobre el tabaco cubre actualmente a 178 países, manifestó que el organismo está preparando sus recomendaciones para los Gobiernos en cuanto a la regulación y la comercialización de cigarrillos electrónicos y dispositivos similares.
- Las recomendaciones, elaboradas según estudios científicos, se debatirán este año para determinar la nueva convención para el control del tabaco, según el organismo. Actualmente se trabaja con los reguladores nacionales y con expertos en toxicología para entender más sobre el posible impacto en la salud.
Los cigarrillos electrónicos estarían más cerca de los dispositivos para dejar de fumar que de los cigarrillos comunes y los reguladores están manteniendo “una mente abierta” en su potencial beneficio para la salud, dijo el alto funcionario de EE.UU. que supervisa su uso.
En comentarios que podrían impulsar el desarrollo del mercado de $3 mil millones de los cigarrillos electrónicos, Mitch Zeller, director del Centro de Productos de Tabaco de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), indicó que la agencia está estudiando exámenes expedidos para los productos de tabaco basados en el riesgo y la toxicidad, mientras prepara su reglamento para los cigarrillos electrónicos.
La FDA anunció el 24 de abril que va a regular sus nuevos productos. Zeller dijo que quiere que tanto los defensores como los adversarios vean los productos que contienen nicotina como un todo -desde los cigarrillos hasta sus equivalentes electrónicos, chicles de nicotina y parches.
“Los cigarrillos están diseñados para crear adicción”, mencionó Zeller en una conferencia de Washington. “En última instancia no es la nicotina la que mata. Es una cuestión del mecanismo de suministro”.
La mayoría de los cigarrillos electrónicos liberan nicotina dejando fuera el alquitrán, el arsénico y otras sustancias químicas comunes en los productos del tabaco.
Los dispositivos tubulares, que producen un vapor inhalable para imitar el hábito de fumar, fueron añadidos al final del año pasado a una prohibición de Nueva York de fumar en restaurantes, bares, oficinas y parques. Chicago y Los Ángeles siguieron con prohibiciones similares.
La FDA se está centrando en las normas de productos del tabaco que prohibirían o restringirían los niveles de algunos ingredientes para hacer frente a la adicción, toxicidad y atracción, manifestó Zeller.
La agencia ya ha dicho que prohibirá la venta de cigarrillos electrónicos a menores de edad.
“Es hora de que empecemos a mirar a la nicotina de manera diferente”, indicó.
Los reguladores estadounidenses no tienen buenos datos científicos sobre los cigarrillos electrónicos, fabricados por empresas como Lorillard Inc. y Njoy Inc., y sobre su capacidad para ayudar a los fumadores a dejar de fumar”, dijo.
Debemos tener la mente abierta sobre el potencial de las nuevas tecnologías.