Las empresas estadounidenses dotadas con más de medio billón de dólares en efectivo están intensificando sus esfuerzos para adquirir el control de rivales debilitados por la caída de las cotizaciones.
El 21% de las ofertas de compra sobre empresas estadounidenses registradas al 14 de abril fueron no solicitadas, el doble que en el mismo período del ejercicio previo, y van rumbo a sentar un récord en 20 años, según un análisis de Bank of America Corp.
Los adquirentes con abundante liquidez tienen la ventaja en un mercado estadounidense de fusiones que se ha reducido en más de la mitad desde 2007 hasta llegar a los 267.000 millones de dólares, por la contracción crediticia que terminó con un auge sin precedentes en las operaciones apalancadas.