El mercado de trabajo latinoamericano está estancado, no cumple funciones sociales y se caracteriza por bajos salarios, una elevada inestabilidad y la escasez de mano de obra calificada, según un informe del BID difundido ayer en Brasilia.
Esos factores, sumados a los elevados índices de desempleo que existen en los países de América Latina, han llevado a la región a una situación semejante a la de los años 80, que los economistas han considerado como "la década perdida", dice el informe.
"Lamentablemente, el diagnóstico que hacemos es que el mercado de trabajo no cumple sus funciones de forma adecuada", declaró en rueda de prensa el argentino Gustavo Marques, economista y asesor laboral del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Marques presentó una síntesis del informe "Se buscan nuevos empleos: el mercado de trabajo en Latinoamérica", que alerta sobre el desempleo y sus consecuencias en el desarrollo económico y social.
El especialista dijo que el mercado laboral latinoamericano no cumple con algunas de sus funciones más básicas, como son una mejor distribución de renta entre la población o una oferta cada vez mayor de empleos.
"Lo que se vio en Latinoamérica durante la última década fue un bajo crecimiento del empleo y una gran rotación de profesionales en el mercado de trabajo, con personas entrando y saliendo", agregó el vicepresidente del BID, el brasileño Paulo Paiva.
Según datos que constan en el informe, sólo el 55% de las personas que en América Latina tiene un trabajo posee además un contrato que le garantice sus derechos laborales. Por otro lado, al menos el 45% de los trabajadores está en la economía informal.
Otro factor preocupante, según los expertos del BID, es que, cada año, uno de cada cuatro trabajadores latinoamericano queda cesante o cambia de trabajo, lo que revela que las plazas de trabajo tienden a ser menos y, además, que existe poca estabilidad laboral.
Paiva dijo los gobiernos de la región deben tratar de crear las condiciones necesarias para que la estabilidad económica se afirme y ayudar así a reorganizar las economías y prepararlas para ser más competitivas.
Consideró, no obstante, que una mayor oferta de trabajo sólo será posible mediante un mayor crecimiento económico. En ese sentido, el BID calculó que en América Latina el crecimiento será de un cuatro por ciento este año.
Robert Sinche, del Citigroup Inc, consideró que los comentarios de Snow se basan en un "conocimiento de la realidad" de que las tasas no pueden estar tan bajas por mucho tiempo cuando la economía crece rápidamente.
"No sé si es apropiado que él haga comentarios acerca de la política monetaria, pero suenan bastante razonables", afirmó.
El economista de Moody"s John Lonski consideró que las palabras del secretario del Tesoro fueron al menos inesperadas.
"No puedo recordar un secretario del Tesoro que haya hablado respecto a la dirección de las tasas de interés", señaló.
Peter Hooper, economista en jefe del Deutsche Bank, coincidió con esta visión.
"Debería ser más cuidadoso", afirmó. "El riesgo es que el mercado está muy sensible ahora. Es un período bastante quieto con la economía comenzando a mostrar movimiento", dijo.