Las bolsas latinoamericanas cerraron con ganancias una semana de cautela por el temor a una nueva guerra de EU contra Irak y el aniversario de los atentados terroristas del 11de septiembre, pero su futuro aún no está claro, según los analistas.
Los principales mercados de la región, al igual que en el resto del mundo, operaron en los últimos días con la mirada puesta en Estados Unidos, pero, a pesar del nerviosismo existente, cerraron con alzas, atribuidas a factores internos y al bajo flujo financiero, que les dejó un poco al margen de las pérdidas de Nueva York.
Entre los principales índices latinoamericanos el mejor resultado fue el del Ibovespa, de Sao Paulo, que subió el 4.70%, seguido por el Merval, de Buenos Aires, con el 4.15%, y el IPC, de México, con el 1.25%.
A simple vista podría tratarse de una semana altamente positiva, pero, en opinión de analistas financieros, esos resultados pueden ser apenas una ganancia aislada porque todavía no están dadas las condiciones para que los mercados latinoamericanos entren en una tendencia de alza firme.
"Los factores que provocan volatilidad en los mercados todavía no han desaparecido y la próxima semana pueden hacerse sentir nuevamente", dijo a EFE el director de asuntos corporativos de la corredora brasileña Socopa, Gregorio Rodríguez.
Entre esos factores destacó el temor a una cada vez más probable guerra de Estados Unidos contra Irak, las dificultades por las que pasa la economía estadounidense, la crisis de la economía brasileña por el proceso electoral y los persistentes problemas de Argentina para alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Además están las noticias negativas de la gigante France Telecom, que anunció esta semana deudas por 67,900 millones de dólares, lo que podría afectar sus operaciones en Brasil y Argentina y complicar el panorama del sector de telecomunicaciones, golpeado a mediados de año por la declaración de bancarrota de la estadounidense WorldCom.
Según Rodríguez, las perspectivas "no son alentadoras" para los mercados de América Latina, porque con tantos problemas en el horizonte los inversores seguirán reacios a invertir en los mercados bursátiles de la región.