Los mercados de América Latina vivieron ayer otra jornada de intensa volatilidad, un día después del "lunes negro" causado por la crisis financiera en Estados Unidos., que ha golpeado especialmente a los países emergentes.
El pánico de la víspera volvió a notarse ayer en la apertura de las principales bolsas de la región, pero en la recta final algunas cambiaron de rumbo y pasaron a la orilla de las ganancias.
Las peores caída del día fueron del IGBC de la Bolsa de Colombia (-3,78%), del IGBVL de Lima (-3,35%) y del IPSA de Santiago (-1,74%), mientras que el Ibovespa de Sao Paulo, que llegó a perder en la jornada el 4,45%, se benefició del repunte de Wall Street cuyos resultados fue una subida el 1,68%.
El Merval de Buenos Aires, que también abrió con pérdidas, avanzó finalmente el 0,61%, en tanto que la bolsa mexicana, que la víspera había caído el 3,79%, no operó ayer por festivo local.
"No hay cómo saber si lo peor ya pasó. La sensación es de que estamos realmente en medio de un vendaval", dijo a Efe el director de la Asociación de Analistas y Profesionales de Inversión del Mercado de Capitales de Brasil (Apimec), Antonio Carlos Colangelo.
La turbulencia externa también agitó nuevamente a los mercados de divisas.