La presión por la esperada subida de los tipos de interés en Estados Unidos y las subidas del precio del petróleo aflojaron los mercados de América Latina, pero la volatilidad seguirá mandando en las bolsas, según los analistas financieros.
Después de varias semanas de pérdidas generalizadas, los mercados de la región trataron en los últimos días de sacudirse de la mala racha aprovechando la relativa tranquilidad en el escenario externo, y algunas lo consiguieron, ayudadas también por las corrientes compradoras de acciones de bajo precio.
Entre las tres grandes plazas latinoamericanas, la de Buenos Aires destacó esta semana al conseguir su índice Merval una ganancia del 2.21%, que rompió una secuencia de ocho semanas en rojo.
El IPC de la bolsa de México avanzó un modesto 0.37% en las últimas cinco sesiones, mientras el Ibovespa de Sao Paulo cayó por séptima semana consecutiva, esta vez con pérdidas del 1.7%.
Pese a que en las últimas jornadas la volatilidad fue menor en las bolsas de la región, los especialistas coinciden en que mientras no haya una decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la intensidad del esperado aumento de los tipos de interés, los mercados mundiales, y los emergentes en especial, seguirán sometidos a la inestabilidad.
"Aunque la semana fue más tranquila en las bolsas de todo el mundo, la volatilidad debe continuar", dijo el analista Filipe Chagas, del banco Prósper.
En su opinión es aventurado decir si los mercados ya tocaron fondo, pero considera que si la subida de tipos en EU, que la mayoría de los expertos espera se inicie a finales de junio próximo, se hace de manera gradual, se amortiguará el impacto en los flujos de capital hacia los mercados emergentes.
"Estamos ante un escenario de menor liquidez mundial y mayor aversión al riesgo, con reducción del flujo de recursos para los países emergentes", señaló un boletín del banco Bradesco.
"Consideramos que no hay problema para el comercio siempre y cuando traigan productos inocuos o productos sanos" recalcó Flores.
Sin embargo, y a pesar de que la historia de las "vacas locas" parece no tener ganadores existe un grupo que ha adquirido ventajas, ya que empresas locales como Carnes de Coclé, S.A. abastecen con carne nacional el mercado.
Ellos han incrementado sus ventas en un 50%, porque suplen la demanda que se abastecía de las 180 toneladas de carne que se restringieron desde EU.
A pesar de ello, Iván Ríos, presidente de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres de Panamá (ACOVIPA) catalogó como "equivoca y descabellada" la política que plantea el MIDA, ya que la entidad ha afectado significativamente tanto al sector comercial como al turismo al mantener las restricciones y al otorgar a "cuenta gotas" otros permisos de importación.
En estos momentos Panamá no sólo carece de carne importada desde EU, ya que también enfrenta el desabastecimiento de productos importados como la papa, la cebolla y el poroto.
"Es incongruente la política que el MIDA está aplicando porque no ayudan a que se regule el mercado, afectando la comercialización" dijo Ríos.
Por ello el comerciante denunció que la acciones de la entidad violan los acuerdos establecidos con la OMC, en cuanto a la importación de estos rubros.