Las bolsas latinoamericanas superaron esta semana los temores a una guerra larga en Irak y se anotaron importantes ganancias, un movimiento que algunos especialistas consideran que puede ser el comienzo de una nueva fase para los mercados.
Si por un lado el humor de los mercados mundiales tuvo una mejora general por los progresos conseguidos en los últimos días por las fuerzas anglo-estadounidenses en Irak, también se notó un distanciamiento de las principales plazas latinoamericanas de los movimientos nerviosos de Wall Street.
De esta forma, Sao Paulo, México y Buenos Aires no sólo recuperaron parte de las pérdidas que habían sufrido en las semanas precedentes, sino que además mantuvieron un ritmo consistente de alza y con un buen volumen financiero.
El mejor resultado fue el del índice Ibovespa de Sao Paulo, que ganó el 5.8 por ciento, seguido por el IPC de México, con un avance del 3.56 por ciento, y por el Merval de Buenos Aires, con una subida del 2.63 por ciento.
Según el analista financiero Julio Martins, de Adinvest Consultoría, el hecho de que el precio internacional del petróleo esté bajando en plena guerra y de que no se haya secado el flujo de capitales hacia los mercados emergentes, son factores que ha ayudado a la estabilidad a los mercados latinoamericanos.
"En América Latina, como un todo, se nota un escenario más tranquilo, los inversores están menos cautelosos y la tendencia ganadora de los mercados parece consistente", dijo Martins a EFE.
Esa percepción más optimista de los inversores con los mercados de la región se notó en las constantes caídas del riesgo país de Brasil, que esta semana se situó alrededor de los 900 puntos base, cuando hace menos de seis meses alcanzaba el máximo histórico de 2,460 puntos.
Otra evidencia está en la mejora de la perspectiva de la deuda mexicana por parte la agencia calificadora internacional de riesgos Moody"s, que puso a la mayor economía latinoamericana en una posición mejor que la que tenía en el 2000.
"No sería extraño que en los próximos días o semanas veamos una mejora del grado de inversión de México", señaló un análisis de Rodolfo Navarrete, de la casa de bolsa Vector.
Para Martins, las perspectivas de los mercados latinoamericanos son alentadoras, pues como el año pasado se caracterizaron por una fuga de capitales, devaluación de las monedas de la región y de los activos negociados en bolsa, hay espacio para una recuperación de muchos papeles que siguen estando con los precios baratos en dólar. "Por las subidas recientes puede haber una toma de ganancias la próxima semana, pero si miramos un poco más adelante, el panorama es prometedor", manifestó.
En este sentido, una de las plazas con más potencial para atraer capitales es la de Sao Paulo, debido al aumento de la confianza de los inversores extranjeros en Brasil por el compromiso del gobierno del socialista Luiz Inácio Lula da Silva con la disciplina fiscal y con las reformas.
"La decisión del gobierno de enviar este mes al Congreso los proyectos de reforma tributaria y de la seguridad social, así como los excelentes resultados de la balanza comercial y de las cuentas públicas, han contribuido para mejorar de forma consistente la percepción de riesgo de los agentes económicos", opinó el analista jefe del BicBanco, Luiz Rabi.
Pese a su optimismo, los especialistas coincidieron en que los mercados deben seguir atentos al desarrollo de la guerra en Irak, pues si las tropas aliadas siguen avanzando darán un empujón a los negocios, pero si se enredan en una guerra de guerrillas pueden echar por agua abajo la tendencia ganadora de los últimos días.