Contaminados por el pesimismo general en los grandes mercados financieros, el real y la bolsa de Valores de Sao Paulo, ya muy nerviosos por la proximidad de las elecciones generales de octubre en Brasil, seguían cayendo fuertemente ayer.
El real tocó su nivel histórico más bajo, de 2.906 por un dólar el lunes al cierre y seguía depreciándose ayer, cuando superaba la barrera de 2.91 reales, a pesar de las intervenciones sistemáticas del Banco Central, que diariamente vende 50 millones de dólares al mercado.
La bolsa de valores de Sao Paulo, por su parte, terminó la jornada del lunes pasado con fuerte caída de 6.52% en su más importante indicador, el Bovespa, que al promediar la jornada de este martes se encontraba en retroceso de 2.68%, cayendo casi 300 puntos a lo largo de la sesión. Desde el comienzo del año, la principal plaza bursátil de América del Sur ha perdido 24.6%.
Desde el mes de junio, los mercados brasileños están centrados en los candidatos a la Presidencia de la República y se han vuelto extremadamente nerviosos ante la idea de que gane los comicios el candidato de izquierda Luiz Inacio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores), actualmente el mejor ubicado en los sondeos (35% de la intención de voto). Los discursos tranquilizadores y moderados del ex sindicalista no han contribuido a calmar los mercados.
La constante alza en las encuestas de Ciro Gomes (actualmente 27% de las intenciones de voto), candidato del Frente Laborista (coalición de partidos de izquierda) tampoco tranquiliza a los inversores. El único candidato "previsible" para los mercados es José Serra, delfín designado del actual presidente Fernando Henrique Cardoso, del cual fue ministro de Salud.