Merck informó ayer que ganó $298,8 millones en el primer trimestre del año, lo que supone un descenso del 79% respecto al mismo periodo de 2009, debido a los costes derivados de su fusión con Schering-Plough y de la reforma sanitaria acometida en Estados Unidos.
La mayor farmacéutica del mundo junto a Pfizer detalló ayer que, de no haber tenido esos costes extraordinarios, habría ganado 83 centésimos por acción, más de lo previsto por los analistas.