La canciller alemana, Ángela Merkel, ha pedido “solidaridad” con Europa, aunque no “sin contraprestaciones”, a las empresas familiares alemanas ante la crisis financiera que afecta a varios países de la zona del euro.
La estabilidad de Europa es para la fortaleza económica de Alemania, “absolutamente importante. Por eso debemos ahora mostrar solidaridad, pero no sin contraprestaciones”, afirma Merkel en su tradicional videomensaje difundido ayer por la Cancillería Federal en su página web en internet.
Dedicada en esta ocasión a la “Jornada de las Empresas Familiares Alemanas”, que se celebra el viernes próximo y en la que intervendrá la canciller, Merkel comentó que explicará ese día “las intensas reformas adoptadas por España, Portugal y también Italia”.
“Estoy profundamente convencida: necesitamos instrumentos a largo plazo seguros y solidarios para defendernos de las especulaciones de los mercados”, señaló la canciller, quien da “toda la razón” a las empresas familiares que reclaman mayor competitividad en Europa.
Subrayó que las empresas familiares alemanas economizan tan bien, debido a que han sabido afianzarse en el mercado europeo, además piensan a largo plazo y economizan.