La canciller alemana, Angela Merkel, pondrá la energía y la seguridad del suministro energético en un lugar "muy arriba" de la agenda de su presidencia de turno de la UE, periodo que aprovechará, además, para impulsar la exportación de tecnología.
Así lo afirmó la jefa del Gobierno, al término de la denominada "cumbre de la energía" convocada en Cancillería, con cuatro de sus ministros -Exteriores, Economía, Medio Ambiente e Investigación- y representantes de los principios consorcios energéticos del país.
Merkel, que acudió a la cita bajo los estragos de las múltiples disonancias en su coalición, quiso dar a la cumbre una dimensión "internacional".
En parte por convicción, en parte para aplacar uno de los temas que divide a su Gobierno: el plan de cierre de las plantas atómicas.
"Política exterior y política energética tienen una relación mucho más estrecha que hace unos años", afirmó el titular de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, sobre la "demanda creciente de energía" y ante la necesidad de asegurarse el suministro.
Merkel, quien hoy se reunirá con el presidente ruso, Vladimir Putin, con el tema del suministro energético asimismo en un lugar "muy arriba" de su agenda, precisó poco respecto a lo abordado en Cancillería. Además, impulsará la exportación.