El banco de inversión Merrill Lynch rebatió la información publicada en el Wall Street Journal en que se le acusa de haber cerrado "transacciones inapropiadas" para evitar que saliera a la luz el efecto de la crisis crediticia en sus cuentas y aseguró que tales prácticas van en contra de su política.
Las acciones de la compañía, que esta semana anunció el despido de su presidente ejecutivo, Stan ONeal, se desplomaron en la bolsa de Nueva York hasta un 9% durante la sesión (su mayor caída porcentual de la última década) y registraron los precios más bajos de los últimos dos años.
El banco de inversión apuntó en un comunicado que el diario no identifica sus fuentes y que habla de "especulaciones", al tiempo que aseguró "no tener razones para creer que haya habido transacciones inapropiadas" que claramente "habrían violado la política interna de Merrill Lynch".
Además, recordó que es uno de los mayores bancos de inversión, de gestión de fortunas y de consultoría del mundo, con oficinas en 38 países que en total gestionan activos por valor de cerca de 1,8 billones de dólares.
El diario estadounidense publicó una información en la que señala que el banco habría desviado fondos de cobertura relacionados con hipotecas de alto riesgo, para equilibrar su balance.
Los analistas atribuyen al desplome del banco de inversión en bolsa a su responsabilidad en los descensos registrados tanto en los mercados estadounidenses como en los de otras plazas internacionales.
La semana pasada, Merrill Lynch sorprendió a los mercados cuando anunció que en el tercer trimestre se anotó unas pérdidas de 2.241 millones.