El secretario (ministro) de Hacienda mexicano, Agustín Carstens, expresó su confianza en que la economía del país comience un periodo más favorable en la segunda mitad de 2009, aunque reconoció que los primeros seis meses serán difíciles.
"La primera mitad de este año va a ser una época en la que recibiremos cifras malas, pero sí esperamos que para la segunda parte del año el entorno empiece a cambiar", dijo el responsable de Hacienda y Crédito Publico en un encuentro con los medios.
Carstens manifestó que confía en que el cambio de rumbo se producirá tanto por el efecto de las medidas tomadas por el Gobierno mexicano como las que pueda impulsar el estadounidense Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos.