Las chispas vuelan mientras 200 robots sueldan y atornillan los Nissan Sentra en una de las fábricas de la compañía japonesa en Aguascalientes, México, en una fría mañana de diciembre.
La infraestructura de $2,000 millones abrió sus puertas en noviembre de 2013, produce en serie 600 relucientes coches nuevos por día y emplea a 3,000 trabajadores. Cientos de autos aguardan fuera de la planta para ser cargados en trenes con destino a los EE.UU., donde los consumidores, que disfrutan de los precios más bajos de la gasolina en cinco años, están abarrotando los concesionarios de automóviles, reportará la revista Bloomberg Markets en su edición de marzo.
La planta de Nissan Motor Co. de 192 mil metros cuadrados (2.1 millones de pies cuadrados) es una de la media docena que han surgido o se han anunciado para el cinturón industrial central de México en los últimos cinco años, lo que contribuye a un nivel de inversión nacional de $20 mil millones de los fabricantes de automóviles del mundo.
Se espera que las exportaciones mexicanas de vehículos aumenten a un récord de 2.9 millones en 2015, con más del 70% de los automóviles y camiones ligeros con destino a los EE.UU., de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, o Amia.