México dijo ayer que expropió 27 endeudados ingenios azucareros en los que planea invertir unos 327 millones de dólares para prepararlos para su venta a posibles compradores mexicanos o extranjeros. La expropiación es el más reciente esfuerzo gubernamental por rescatar a la industria azucarera luego de que los propietarios de los ingenios acumularon deudas impagables con el gobierno, inversionistas privados y productores de caña.
El gobierno mexicano anunció que creará una nueva empresa estatal para administrar los ingenios hasta su venta. "Esta era una situación que no podíamos permitir que se continuara. Se busca que en un plazo lo más corto posible volvamos a una situación de mercado y de empresa privada", dijo el ministro de Hacienda, Francisco Gil, en conferencia de prensa en la residencia oficial de Los Pinos.
La expropiación es una de las más dramáticas intervenciones del gobierno en una industria desde que los bancos fueron rescatados por el ex presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) después de la devaluación del peso en 1994. El sector azucarero de México, octavo mayor productor del mundo, ha caído en crisis en los dos últimos años afectado debido a que miles de toneladas de excedentes de producción no han podido ser exportados a Estados Unidos, principal socio comercial de México, lo que ha llevado a la bancarrota a buena parte de los 60 ingenios mexicanos.
También la crisis se profundizó en medio de sospechas de que los propietarios de los ingenios desviaron subsidios del gobierno cuyo objetivo era ayudarles a competir con productores globales.
GOBIERNO SIN ALTERNATIVA
"El único recurso que tiene el gobierno para evitar que se cree un problema muy serio en el sector cañero es el que está siendo utilizado", dijo Gil. La industria azucarera de México fue privatizada a fines de la década de 1980 a fin de modernizarla y hacerla competitiva. Sin embargo, los ingenios fueron vendidos a compradores que no contaban c capital suficiente ni tecnología para operarlos.
En la conferencia de prensa también participaron el ministro de Economía, Ernesto Derbez, el de Agricultura, Javier Usabiaga y el de la Contraloría, Francisco Barrio, en una muestra de unidad del gabinete del presidente Vicente Fox.
Los ministros dijeron que la expropiación no contradice las políticas económicas de libre mercado de Fox y que la medida fortalecerá la competencia cuando las empresas azucareras regresen saneadas a la iniciativa privada. "Se trata de sanear el sector y ponerlo a funcionar de manera más eficaz", dijo por su parte el secretario Barrio. Los funcionarios dijeron que los ingenios podrían ser vendidos a compradores locales o extranjeros y que el gobierno gastaría entre 1.000 y 3.000 millones de pesos (unos 109 a 327 millones de dólares) en preparar los ingenios para su venta.
ATRACTIVO PARA INVERSIONISTAS EXTRANJEROS
Los operadores creen que los ingenios serían atractivos para gigantes extranjeros del sector alimentos, como la estadounidense Cargill, que ya opera en la industria de edulcorantes de México. Las medidas de expropiación pondrán en manos del gobierno mexicano casi la mitad de los 60 ingenios que operan en el país.