El Gobierno de México ha sorprendido a los ciudadanos al anunciar que prepara un programa de ajuste para afrontar la recesión económica de los mercados internacionales.
Apenas dos semanas después de asegurar que la economía mexicana logrará crecer un 4,5 por ciento este año, pese a las discrepancias de los analistas e incluso del Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente de México, Vicente Fox, anunció que pondrá en marcha un plan de austeridad.
Fox comentó que con el programa de ajuste, cuyos detalles dará a conocer la próxima semana, se pretende ahorrar 3.255 millones de dólares de gastos gubernamentales en el 2001.
El mandatario explicó ayer, durante su programa de radio "Fox en vivo, Fox contigo", que el dinero ahorrado se destinará a la inversión productiva "independientemente de las urgentes necesidades de recursos, para poder hacer todo lo que los ciudadanos han demandado, todo lo que hemos comprometido en campaña".
El presidente, que anunció por primera vez su intención de aplicar un "paquete económico" el jueves pasado desde Washington, aseguró que el hecho de impulsar un plan de ajuste no implica que el país se encuentre a las puertas de una crisis.
Los mexicanos "no deben temer" por las nuevas medidas porque "no hay ninguna emergencia, la economía está más sólida que nunca", afirmó.
En sentido similar se expresó el ministro del Interior, Santiago Creel, quien explicó que el recorte en el gasto público "está orientado a fortalecer las posibilidades de crecimiento de la economía y a que se logre el bienestar social de México".
Sin embargo, algunos sectores consideran que el Gobierno miente, pues es consciente de que se avecina una recesión, impulsada por la desaceleración económica en Estados Unidos, su principal socio comercial.
"No nos tragamos la negación del estado de emergencia al que necesariamente nos arrastrará la depresión americana, cuyos efectos se advierten ya claramente en el crecimiento, sostenido por varios meses, de nuestro índice de desempleo y que muy pronto afectará a otras áreas del sector productivo", opinó el analista Felipe Díaz.
"Y si la austeridad gubernamental no es dictada por la emergencia, el programa de ajuste provocará una emergencia, pues tenemos una economía primitiva para la que el gasto del Gobierno es fundamentalmente necesario", agregó el analista en un artículo publicado en el diario "Reforma".