México y Canadá están dispuestos a vender excedentes de petróleo a Estados Unidos, su socio en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en caso de un incremento de la demanda en ese mercado. Así lo manifestaron ayer los ministros del ramo de ambos países, Ernesto Martens y Ralph Goodale, en una conferencia de prensa ofrecida con motivo de la llegada a México de una misión de funcionarios y empresarios canadienses.
"Aunque nuestro objetivo es satisfacer el mercado interno, si se presenta la oportunidad, venderíamos", aseguró el secretario (ministro) de Energía de México. Martens reconoció que la producción mexicana no está en su máximo nivel debido a los trabajos de mantenimiento que se llevan a cabo en los principales yacimientos. Aún así, afirmó que, en caso de necesidad, se puede vender excedentes a Estados Unidos.
El ministro añadió que las autoridades están estudiando la evolución del mercado internacional de crudo y que México esperará el momento propicio para tomar una decisión al respecto de los precios del petróleo, ya que "aún es temprano". "El mercado está muy inestable, por lo que tomaremos una decisión cuando sea oportuno", afirmó el ministro mexicano.
Por su parte, Goodale señaló que Canadá cuenta con reservas de crudo en el norte del país y también está en condiciones de vender los excedentes si aumenta la demanda en Estados Unidos por la ofensiva contra Afganistán.
No obstante, insistió en que es difícil predecir la evolución de la demanda de crudo tras los actos terroristas del 11 de septiembre pasado, que ocasionaron con probabilidad una caída en el crecimiento de las economías de todo el mundo.
Los dos políticos indicaron que no han tenido conocimiento de amenazas contra instalaciones de producción de energía, pero que ambos países han reforzado las medidas de seguridad.
Goodale subrayó el interés de los empresarios de su país por invertir en el sector energético mexicano que, según su colega Martens, necesita de una inversiones por un valor superior a los 150,000 millones de dólares en los próximos diez años, para instalaciones.
A este respecto, Martens apuntó que las administradoras de fondos de pensiones, que manejan en México unos 24,000 millones de dólares, pueden convertirse en una fuente de recursos para financiar proyectos de desarrollo energético.