Todos los corredores de seguros del país sabían que la empresa British American Insurance Co. estaba intervenida, porque hasta existía un letrero en la entrada de la empresa anunciado la situación, aseguró ayer el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez.
“La intervención duró seis meses y a la única conclusión que se pudo llegar fue llevar a la empresa al proceso de quiebra”, apuntó.
Reveló que el señor Luis De La Togna ha hecho su trabajo correctamente y si alguien tiene algún reclamo que se lo haga al antiguo administrador, ya que los bonos se los llevaron cuando él estaba en el cargo, por lo que de seguro sabía la situación.
Henríquez dijo que fueron ellos quienes destaparon las irregularidades y son quienes han dado la cara tomando las acciones que la ley les permite.
Adelantó que están trabajando para que haya el menor sufrimiento posible para los afectados e invitó al Colegio de Abogados a un foro para que éstos les expliquen cómo se podía vender esta empresa si el Estado no puede tomar esta decisión.
Señaló que lo que hicieron fue apelar a los dueño de la empresa en Trinidad y Tobago, pero resulta que éstos están sindicados y prófugos por la justicia y no hay con quién hablar.
“British American no tiene cómo ofrecer su sucursal en Panamá y el Estado no puede vender lo que no es suyo, porque quien compre se verá en el riesgo eventual de que algún día la gente de British salga a reclamar”, anotó.
Destacó que el sector privado está generando iniciativas y hay una empresa internacional que está dispuesta a asumir la cartera internacional de British en Panamá.