Ernesto Pérez, buhonero de la Avenida Central, es uno de los tantos miles de panameños que han optado por poner su propio negocio.
Él, al igual que el resto de los que participan como microempresarios, ha carecido de una ayuda tanto financiera como de formación en este sector.
Y aunque la realidad que se percibe en las calles y avenidas es un aumento en el número de estos individuos, no existe una cifra actualizada de la cantidad de personas que se dedican a este segmento de la economía.
Por tanto, surgen discrepancias en las cifras. Según la Contraloría la cantidad supera los 538,300, pero un estudio de consultoría de la Red Panameña de Microfinanzas (REDPAMIF) establece que es mayor el número, pudiendo rebasar los 700,000.
Ayuda.
Esta realidad ha sido percibida por la nueva administración del presidente Martinelli, quien apostará a revivir este sector que podría ser la salida del flagelo de la pobreza en Panamá.
Para potenciar el sector, el Gobierno destinará 4 fondos (ver detalles en recuadros numerados) que ascienden a 35 millones anuales.
Giselle de Calcagno, ministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme), destacó que se potenciará el microcrédito, ya que Panamá tiene una carencia en este sentido.
Las empresas registradas por Ampyme, según actividad, indican que el 38% se dedica al comercio, 6% a la industria, 25% al servicio, 3% artesanías, 22% al agro, 1% turismo y un 5% a otras actividades variadas.
El viceministro de Economía y Finanzas, Frank de Lima, viendo esta segmentación indicó que hay un gran potencial en actividades relacionadas al turismo.
También dijo que por regiones, la actividad se concentra en Panamá y Chiriquí, señalando que en las comarcas hay trabajo por hacer.
Por su parte, Laura Frigeti, directora de América Latina del Banco Mundial, manifestó que el país debe tener una visión más amplia con acceso a capital de trabajo, como créditos a largo plazo, ahorros, crédito para vivienda y micro seguros.
Y añadió que se debe dar toda una capacidad financiera y las condiciones necesarias para un sistema inclusivo de estos individuos, que han resultado ser un vehículo importante en la economía en toda la región.
Bajo este esquema, las entidades como Banco Delta, Microserfin y Banco Financia apuestan por desarrollar otros servicios financieros.
Tal es el caso de banco Financia que desarrollará microremesas y micropensiones.
Planificación.
Ante la propuesta del Ejecutivo, el director ejecutivo de REDPAMIF, Delfín Aparicio, sustentó que la ayuda es buena, pero para que haya un crecimiento sostenido del sector hace falta un plan maestro, similar al realizado por la Autoridad de Turismo.
Aparicio destacó que con un plan definido las entidades de microfinanzas junto con los microempresarios pueden por ejemplo saber en qué lugares se puede poner un negocio o qué actividades tienen mayor oportunidad, ya sea en el mercado panameño o internacional.
Además, pidió a la Ampyme tener indicadores reales que digan el verdadero aporte del sector a la economía.