El evidente crecimiento económico de Panamá, que tanto las autoridades como empresarios comentan en el quehacer cotidiano, es solo una parte de la perspectiva de los actores económicos.
Poco se comenta de aquellos panameños que con espíritu emprendedor deciden lanzarse a poner en ejecución sus ideas y fundar sus microempresas.

En la actualidad se le está dando mucho énfasis a la creación de pequeñas empresas por el impacto que estas generan en la economía de un país.
Instituciones como la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme), bancos orientados a las microfinanzas y demás, están ofreciendo un abanico de oportunidades a estos emprendedores, en donde se les brinda asesorías, préstamos y facilidades que los motivan a poner en ejecución sus sueños.

Muchas veces estos visionarios panameños escasamente se les toma en cuenta en las decisiones macroeconómicas.
Calle 50decidió entrevistar a estos panameños y presentar sus criterios en cuanto al mundo de las microempresas, donde ellos se desenvuelven.

Actores.
Etzer Paul, administrador de la microempresa “Dios Todopoderoso”, que se dedica a la venta de desayunos y almuerzos, dijo que el ser microempresario es una experiencia muy buena; sin embargo, los precios que existen en el Mercado de Abastos de los alimentos es muy altos, lo que lo ha llevado a realizar diferentes estrategias para atraer más clientela y no perder la que es fija.
“Ser un microempresario es lo mejor que pude haber hecho y trato de atender bien a los clientes, además, los precios accesibles que brindo han ayudado a que la clientela crezca”, adujo.

Paul considera que el crecimiento económico que está teniendo Panamá está llegando casi a todos los niveles de la sociedad; sin embargo, siente que en la capital del país se palpa más que en el interior.
“Yo veo que el crecimiento en la ciudad es muy grande, en cuanto a otros países”, agregó.

En el área de la Avenida Cuba y alrededores, por el simple hecho de ser un área de muchos hoteles, uno se da cuenta del gran atractivo que posee Panamá.
El emprendedor señaló: “he tenido clientes que vienen de diferentes partes del mundo, han llegado desde Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Nigeria, Venezuela, Colombia, entre otros países y por conocer los idiomas francés, inglés y español he logrado brindar un buen servicio, ya que no hay impedimento para comunicarme”.
“Trato en lo posible de proyectar a Panamá positivamente, ya que este país me ha brindado mucho a nivel personal y económico”, aseguró.
“Soy haitiano, casado con panameña; vine a Panamá por la imagen que se aprecia desde afuera, que es muy favorable. Nosotros los extranjeros tenemos la oportunidad de avanzar económicamente, de trabajar, aunque no es fácil”.
Mencionó que los panameños deberían aprovechar las oportunidades que tiene el país para crecer en todos los sentidos.
Los nacionales no están aprovechando esas oportunidades del crecimiento económico. He visto que al administrar un negocio este les dura muy poco tiempo, llegan a la quiebra o se lo venden a un chino; me parece que no es una buena idea.
En cuanto al financiamiento, añadió, que hay muchas entidades bancarias que prestan a los microempresarios, pero los intereses y las letras a veces no acompañan con la realidad de los dueños de negocios. Se debería ser más condescendiente con los intereses y condiciones de pago en cuanto a los préstamos. Sin contar los requisitos que solicitan, que son demasiados, o si no demoran mucho en desembolsar el dinero.
Aconsejó a los locales que sigan hacia adelante y que crean que sí es posible ser su propio jefe y que eso es mejor que ser asalariado.
“La ventaja que percibo es que puedo tener mi propia entrada económica sin necesidad de estar dependiendo de otras personas y así recibir mejores ingresos basados en el esfuerzo que dedico al negocio”.
Entre tanto, Emelina Solís, propietaria del kiosco “Príncipe”, afirma que en su experiencia considera que el esfuerzo ha dado sus frutos, ya que siento una libertad al momento de tomar las decisiones, a la vez que este tipo de faceta en mi vida me obliga a ser creativa en todos los aspectos para así superar los obstáculos que se presenten en mi vida y la del negocio.
Solís coincide con las afirmaciones de Etzer Paul, en que una de las dificultades que está presente al ser independiente y propietario de una microempresa es lo relacionado con el tema de los préstamos, debido a que estos no son cónsonos con la realidad que se vive.
Yo aconsejo a las otras personas a que sean emprendedoras y que tengan visión de futuro, dijo.
El avance económico que está teniendo Panamá, considero que no está llegando directamente a las masas populares, ya que los salarios de los panameños no van de la mano con el alto costo de la vida.
Uno nunca acaba de aprender, ya que siempre hay algo que uno puede crear y siempre hay algo más que hacer, cerró.
José Santana, de “Ventas El Árbol”, una pequeña empresa dedicada al comercio al por menor de mercancía seca, aduce que la prosperidad que se aprecia en el país llega a los microempresarios generalmente de manera indirecta.
Sostuvo que la inflación ha sido una de las dificultades que ha tenido que enfrentar a lo largo de los años, porque casi siempre los clientes creen que existe mala intención al subir los precios.
“Las personas no toman en cuenta que ese incremento se debe a situaciones que se escapa de las manos, ya que, son los proveedores que ponen los precios y nosotros nos tenemos que adecuar a eso”, explicó.
El pequeño comerciante dijo que a pesar de los obstáculos se siente orgulloso del esfuerzo empleado en la actividad, debido a que cuando uno sufre por lo que quiere, es cuando más se aprecia.
Exhorta a otras personas a poner en marcha sus pequeños negocios sin importar su magnitud.