Para Carlos Sánchez Fabrega, vicepresidente de la Red Panameña de Entidades Microfinancieras, la famosa crisis internacional, no ha afectado al sector del microcrédito de Panamá.
Esta situación la atribuye Sánchez al hecho de que el mercado al que van dirigido ha logrado mantenerse a flote, habla específicamente de micro y pequeñas empresas.
“Nuestros clientes operan en los barrios tipo fondas, y como sus compradores son trabajadores y obreros a los que se les ha mantenido el empleo, todo siguió girando”, indicó Sánchez.
Lo cierto es que, comparativamente el desempleo en Panamá se situó en 5.2%, mientras que, en naciones donde la crisis tomó cuerpo, como Estados Unidos, esta cifra se despegó a un 10%.
“En lo que no se afecte el nivel de empleo en Panamá estaremos bien”, expresó Sánchez.
Para este año, entre los principales protagonistas del micro crédito en el país, el Banco Delta, Mi Banco, Banco Finanzas, Financiera Solidaria y Microserfin se ha manejado una cartera que ronda los 45 millones de dólares.
Sin embargo, las necesidades del sector van hasta los 100 millones de dólares, sólo para abastecer a los micro negocios formalizados, estimó Sánchez.