Aunque las microfinanzas ya no son “micro” en su alcance, la pobreza aún persiste a nivel mundial, según el informe de la Campaña de la Cumbre de Microcrédito 2011, que este año se enfocó en la controversia sobre la capacidad de ese mecanismo para combatir este flagelo.
Y es que desde el 31 de diciembre de 2009, 3,589 instituciones de microcrédito reportaron haber servido a 190 millones 135 mil clientes, de estos 128 millones 220 mil se encontraban entre los más pobres cuando obtuvieron su primer préstamo.
Los préstamos otorgados a 128.2 millones de clientes más pobres han beneficiado a 641.1 millones de personas, incluyendo tanto a clientes como a los miembros de sus familias.
Esta cantidad de beneficiados conforman un número mayor al total de la población de La Unión Europea más Rusia, destaca el documento.
“Hemos comenzado a construir pequeños peldaños en la escalera del crédito y ahora es difícil encontrar un país que no tenga una escalera establecida que le permita a las personas, si pueden llegar al primer peldaño, tener un lugar donde escalar”, manifestó John Hatch, cofundador de la Campaña de la Cumbre de Microcrédito.
Gran parte de este crecimiento proviene de la habilidad de las Instituciones Microfinancieras (IMF) para lograr una escala masiva.
“Hemos resistido la tormenta. El mundo está apenas comenzando a salir de una de las peores crisis económicas en muchas décadas, y las microfinanzas funcionan bien y continúan creciendo”, señaló Robert Annibale, quien encabeza las microfinanzas en Citibank.