Economía

Microfinanzas, una de las llaves para disminuir la pobreza y llegar al éxito


En los países en desarrollo, el 72% de los adultos, unos 2,700 millones, no tienen acceso al sistema financiero, de los cuales 250 millones se encuentran en los países de la región latinoamericana.

En el mundo operan apenas 3,600 instituciones, muy heterogéneas, que atienden a 160 millones de clientes, y en el caso de América Latina, apenas unas 600 entidades que atienden a 10 millones de clientes, muy lejos de alcanzar esta masa excluida.

Para muchos, las microfinanzas que se definen como servicios financieros para personas pobres, microempresas o clientes de bajos ingresos ,están llamadas a convertirse en uno de los grandes alivios para paliar la pobreza que en los últimos años ha sido impulsada por el alto precio de los alimentos.

 

El persistente encarecimiento de los alimentos que se está registrando en los mercados internacionales, desde junio del año pasado, ha provocado la pobreza extrema a 44 millones de personas, según el último informe del Banco Mundial.

La entidad estima que la cantidad de personas que vive hoy por debajo de la línea de pobreza (1.25 dólares al día) alcanza los 1,200 millones. En Panamá, aproximadamente 4 de cada 10 personas viven en pobreza total (36.8%) y, del total de la población, el 16.6%, o sea 508,700 panameños, se encuentran en situación de pobreza extrema, en un país donde viven 3.4 millones de personas.

En el caso de las micro y pequeñas empresas en Panamá, una vía para salir adelante y poseer activos, estas constituyen más del 90% del total de empresas existentes, a pesar de que sólo representan el 30% de la producción nacional, es el sector con mayor generación de empleos.

 

Y en el renglón de créditos, los $11 mil millones otorgados en el 2010 en el país, solamente $70 millones representan microcréditos, es decir el 1% .

Y aunque la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME) tiene presupuestado para este año $23.2 millones, para los microcréditos solo se destinarán $2 millones.

Esto, porque la otra parte del dinero será para capacitación, asistencia técnica y capital semilla de nuevas empresas.

 

Al país, con la búsqueda de apoyo para un crédito, llegan los dolores de cabeza, ya que se necesitan algunas garantías para lograr apoyo financiero y no existe un marco regulatorio definido para el sector.

De acuerdo con el informe del Economist Intelligence Unit de 2010, sobre el entorno de negocios para el sector de las microfinanzas en 54 países del mundo, Panamá no cuenta con un marco regulatorio atractivo para las microfinanzas.

No obstante, el documento señala que el país ha tenido algunos avances en la promoción de microempresas a través de préstamos bancarios y por entidades de crédito de segundo piso.

 

Indica que el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá no dispone ni de metodologías ni de procedimientos específicos para el sector. Tampoco hay una definición clara para las microfinanzas, y las Instituciones de Micro Finanzas (IMF) son, en gran medida, tratadas de la misma manera que todas las demás entidades financieras reguladas.

Pero desde hace dos años se han dado algunos cambios positivos y está previsto un aumento en el financiamiento para las instituciones de microfinanzas, otorgado por instituciones públicas de segundo piso, gracias a una ley de 2009 y a un decreto en el año 2008.

El Gobierno ahora considera a las micro y pequeñas empresas como clientes formales de bancos cuando reciben créditos para fines comerciales por una cantidad de hasta 200.000 dólares, esto ha creado un incentivo para que los bancos ofrezcan microcréditos.

Otra forma de clasificar a las empresas es por medio de la cantidad de empleados, por lo general, las microempresas se refieren a aquellas con menos de 5 y hasta 10 empleados, las pequeñas empresas son las que tienen desde 11 hasta 49 empleados y las medianas y grandes empresas 50 empleados y más. El horizonte de las microfinanzas para el istmo panameño pinta optimista y atrae nuevos actores al mercado.

Manuel Méndez Del Río Piovich, presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA de España y Microserfin de Panamá, destacó que “Centroamérica es una de las regiones más desigual de toda Latinoamérica y Panamá es el sitio perfecto para iniciar operaciones de una microfinanciera.

El experto español se refiere a la reciente incursión de la Fundación Microfinanzas BBVA en Panamá, a través de la compra de Microserfin.

“Panamá tiene una ventaja sobre la inmensa mayoría de los países donde estamos y es que tiene escala humana, es un país pequeño donde una buena política y una buena institución dedicada a luchar contra la pobreza puede acabar con la misma en muy poco tiempo”, destacó.

“Eso no es una utopía, es un país donde si somos capaces de crear un entorno regulatorio y microfinanciero, podríamos plantearnos que en muy pocos años en Panamá la pobreza sería irrelevante”, aseguró Méndez Del Río .

En relación con el mercado panameño, el banquero dijo: Nosotros hacemos los números al revés, buscamos la sustentabilidad y llegar al 60% de la población pobre en Panamá. Añadió que si una persona tiene un proyecto no atendido de 3,000 dólares, por qué no la vamos a tomar en cuenta; si es viable, no la limitemos, pues es capaz de generar riqueza para su familia.

En el país, en los últimos años se han dado algunos pasos y desde 2016 existe la Red Panameña de Microfinanzas y está conformada por 11 instituciones, las cuales tienen una cartera colocada de 46.1 millones de dólares de las cuales el 11% está colocada en el sector rural.

El total de clientes atendidos es de 20,183 y el 44% son mujeres.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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