Microsoft Corp., la primera productora de software del mundo, lanzó ayer Windows Vista, la nueva versión de su sistema operativo, a sus clientes corporativos en Japón, como parte de la entrega mundial del nuevo producto, la que ya tiene un retraso de dos años.
Steve Ballmer, máximo ejecutivo de la compañía, continuará con los actos de presentación en un evento que tuvo lugar en Nueva York.
Vista sale a la venta al mismo tiempo que Office 2007, la nueva versión del paquete de programas que incluye procesador de texto, hoja de cálculo y correo electrónico.
Vista es la última versión de Windows, el sistema operativo de la compañía con sede en Redmond, estado de Washington, que corre en casi el 95% de las computadoras personales del mundo, después de Windows XP en el 2001.
La aparición de Vista puede contribuir a avivar las ventas de computadoras personales y de chips de memoria después que la firma que investiga este sector Gartner Inc. predijo que la demora del sistema operativo podría disminuir en hasta $4.000 millones las ganancias de los fabricantes de computadoras.
Samsung Electronics Co., el primer fabricante de tarjetas de memoria para computadoras, Hynix Semiconductor Inc. y Micron Technology Inc. predicen que la demanda de semiconductores subirá debido a que los mejoramientos que trae Vista requieren mayor capacidad de memoria.
Dos tercios de las computadoras de escritorio de EE.UU.ya tienen memorias de 1 gigabyte, lo que según Microsoft es suficiente para que opere la versión de Vista destinada a los consumidores.
Takeda Pharmaceuticals Co., la mayor farmacéutica de Japón, Nikon Corp. e Itochu Corp. están entre las 57 compañías japonesas que primeramente se inscribieron para que se les instalara Vista y los servicios complementarios, dijo la división japonesa deMicrosoft en una declaración dada a conocer ayer.
Los contratos de futuros sobre gas natural, que han bajado todo el año, llegaron en septiembre al precio más bajo en cuatro años.
La fecha en que los precios del petróleo y otros carburantes empiecen a subir puede depender de cuán rápido el tiempo invernal se propague por los Estados Unidos.
Según economistas, el petróleo tendrá un promedio de $70 a $72 por barril, superaría el precio de los contratos de futuros en Nueva York en lo que va del año de $66, 67 millones por barril.