Microsoft solicitó la anulación o reducción de la multa por 899 millones que le impuso la Comisión Europea por supuesto abuso de su posición dominante en el mercado.
Bruselas dijo que el gigante Microsoft cobraba, hasta el año 2007, precios "prohibitivos" por facilitar a sus competidores datos para hacer compatibles sus programas con los de Microsoft.