LUEGO de cuatro años de la implementación de la Ley 25 sobre la clasificación de la carne, urge hacer ciertas modificaciones que beneficien al consumidor.
Esto porque precisamente son los consumidores los que cargan con la peor parte al comprar una carne de baja calidad, que se hace pasar por carne tipo A.
Sin embargo, más del 50% de las carnes clasificadas en los mataderos son de categoría B y C, las cuales tienen una baja calidad y se venden en el mercado con otra clasificación.
Por ello, representantes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) proponen la creación de una oficina de certificación de la carne, dándole una completa responsabilidad al MIDA y dejando a la Comisión Nacional de la Carne como una entidad netamente consultiva.
De concretarse esta propuesta, la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) sólo tendrá participación cuando haya una relación entre el agente económico y el consumidor.
En tanto, al MIDA le correspondería la inspección de los mataderos, verificación, sanciones y otros aspectos.
César Ayala, secretario de la Comisión Nacional de la Carne, señaló que la oficina realizará funciones ejecutivas en beneficio de los consumidores nacionales.
Según Ayala, actualmente los mataderos están enviando más del 84% de la carne clasificada, sin embargo, esta información no les llega a los consumidores.
Destacó además que en el país hay suficiente carne clasificada como para detectar las anomalías en cuanto a incumplimiento de la Ley 25.
Cabe destacar que en días pasados, representantes del MIDA y la CLICAC sostuvieron un encuentro en donde se establecieron compromisos de ambas partes. Así el MIDA se responsabilizó en fortalecer las actividades en los mataderos, distribuidoras, transporte, etc.
Mientras que la CLICAC se comprometió a reunirse con sus verificadores a fin de ser más exigentes en el cumplimiento de las normas.
MIDA pide oficina de certificación
La petición obedece a que se está incumpliendo con el proceso de verificación.