El director del Departamento de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Manuel González, calificó como "incorrectas" las declaraciones del presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), Sergio Anguizola, sobre la falta de reactivos en el Laboratorio de Residuos Tóxicos del MIDA, no obstante, reconoce la existencia de deudas no cobradas por 180 mil balboas.
Explicó además que fue durante una reunión sostenida en la provincia de Bocas del Toro con la junta directiva de ANAGAN, que se instó a esta agrupación a que apoyara al MIDA en la gestión de cobro de 180 mil balboas, producto de pruebas y análisis de laboratorio realizadas a solicitud de empresas dedicadas a la exportación de productos cárnicos al igual que para el consumo nacional.
Del mismo modo se solicitó a la ANAGAN apoyo para lograr que el Ministerio de Salud, quien ya se ha comprometido a efectuar los pagos correspondientes, garantice dentro de su presupuesto para próximo año y los venideros los fondos necesarios para el pago de las cuotas por los análisis realizados a su solicitud.
No obstante reconoció que de no lograrse que las empresas deudoras al igual que las estatales paguen a tiempo, podrían existir riesgos para el funcionamiento del laboratorio, por lo que es una obligación que los gremios de productores apoyen la gestión de cobro al igual que intensificar las pruebas que se realizan; lo cual que se ha solicitado a los porcinocultores y criadores de camarones.
A pesar de ello González afirmó que por parte del Departamento de Sanidad Animal esta garantizada la existencia de los reactivos químicos necesarios, gracias a que la comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa aumento el gasto para la compra de químicos y el incremento salariales de varios funcionarios.
La función de este laboratorio es contar con la capacidad para aplicar las técnicas para la determinación de la presencia de residuos tóxicos, de acuerdo con las normas internacionales, en los productos y subproductos que origen animal destinados al consumo humano, sean estos importados o destinados a la exportación y para promover, en su caso la estandarización en el uso de dichas técnicas oficiales.