Si, ya se convenció de que éste es un momento óptimo para invertir en la bolsa de valores, entonces debe considerar lo relativo al riesgo de la inversión.
Riesgo es la probabilidad de que usted no logrará el rendimiento esperado. Y existen algunas técnicas estadísticas simples que le permiten calcular dicha probabilidad.
Una de estas técnicas es el análisis de intervalo. Intervalo es la diferencia, en puntos porcentuales, entre la proyección pesimista (la más baja expectativa de rendimiento) y la proyección optimista (la más elevada expectativa de rendimiento). Cuanto mayor sea el intervalo para un proyecto específico, mayor será su variabilidad o riesgo relativo
Por ejemplo, suponga que el pronóstico pesimista relativo a un proyecto de inversión anticipa una tasa de rendimiento anual de 13%, el pronóstico optimista de 17%, y el pronóstico intermedio (el más probable) de 15%.
El intervalo aquí sería 17% - 13% > 4 puntos porcentuales. Si otra inversión similar arroja un intervalo superior a los cuatro puntos porcentuales, sería más riesgosa que ésta. Pero si arroja un intervalo inferior a los cuatro puntos porcentuales, sería menos riesgosa.
El análisis del intervalo puede hacerse más preciso formulando una probabilidad de ocurrencia a cada nivel de ganancia, lo que nos permitiría obtener el pronóstico ponderado de toda la serie.
A partir de dicha ponderación podemos luego aplicar otra técnica más sofisticada, la "desviación estándar". Calcularla manualmente es algo complicado, pero con una calculadora financiera el proceso se simplifica considerablemente. A mayor desviación estándar, mayor el riesgo relativo del proyecto.
Si se trata de una inversión en la bolsa, una técnica es calcular el "factor beta" de su portafolio.
El factor beta mide el grado de desviación de una acción con relación al promedio bursátil que representa la bolsa dentro de la cual se comercializa la acción. Se supone que el beta del mercado es igual a uno, y que mientras más grande la desviación con respecto a uno más riesgosa es una acción.
El coeficiente beta de un portafolio de acciones se obtiene sumando el producto del beta de cada acción por la proporción que la acción constituye del valor total de la cartera. Mientras más elevado el resultado, mayor el riesgo de la cartera.
Por ejemplo, supongamos que hay dos acciones en la cartera, la acción X, que aporta el 60% del valor de la cartera, y tiene un beta de 1.1, y la acción Y, que aporta el 40%, y cuyo beta es 1.2. ¿Cuál es el beta de la cartera?
Pues 1.1 x 0.6 + 1.2 x 0.4 > 1.14
Esta es una cartera 14% más riesgosa que el mercado, pero su riesgo relativo debe compararse con carteras alternas, de forma que el riesgo de la inversión se minimice.
Esta semana las principales bolsas del mundo fueron afectadas por los ataques terroristas en Londres. Sin embargo se recuperaron más rápido a diferencia del 2001, cuando ocurrieron los ataques a Nueva York.
Las principales bolsas del mundo son Nueva York, Tokio y Londres, Madrid, Alemania, Italia y Tokio.
A nivel latinoamericano, las que mayor movimiento tienen son las de Brasil, Argentina y México.
(*) Roberto N. Méndez (www.romez.net) es profesor en la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá y consultor asociado a Cheng, Gordón y Asociados.
Midiendo el riesgo de la inversión en la bolsa
El incremento patrimonial se obtiene mediante la diferencia entre valor de enajenación y de adquisición.