Los teléfonos móviles constituyen una parte esencial para el funcionamiento del ser humano en tiempos actuales.
Esa sería, casi con seguridad, la definición de una buena parte de la población mundial si le tocase definir el papel de este aparatito que ha revolucionado el mundo.
El mismo también ha cambiado las estructuras de los países en relación con las regulaciones.
En muchos países ya existe la portabilidad numérica, la cual permite a los clientes cambiarse de operador y mantener su número actual.
Las autoridades prometen que a finales de este año la portabilidad será un hecho y los panameños esperan con ansiedad ese momento, pues muchos se sienten atados a empresas que brindan servicios ineficientes, sobre todo en un momento en que los móviles inteligentes son la moda obligada.
Tener data es un requisito, pero algunas operadoras presentan problemas en este servicio y algunos creen que la portabilidad traerá una migración de clientes hacia la compañía que ofrezca eficiencia y celeridad.
A las autoridades les queda la tarea de supervisar el proceso y garantizar a la población el cumplimiento de las reglamentaciones al pie de la letra, pues nunca falta un “juegavivo”.