Phinergy, una empresa de tecnología con sede en Israel, ha creado una batería que a base de aluminio, agua y aire genera electricidad para alimentar un coche de propulsión eléctrica que es capaz de recorrer mil 600 kilómetros con una carga de agua.
Esta empresa ha integrado esta batería en un vehículo eléctrico -el demostrador es un Citroën C1, con motor eléctrico-, con el que se ha triplicado la distancia de desplazamiento de un coche convencional.
La batería de aluminio desarrollada por Phinergy es superior a las baterías convencionales en términos de densidad energética y energía específica.
La compañía israelí explica que el aluminio es un metal ampliamente disponible que es fácilmente reciclable y contiene altas cantidades de energía, con un rendimiento de 8 kilovatios/hora por cada kilogramo de metal.