Quizás los gastos del panameño en juegos de azar superan los gastos de alimentación. De acuerdo a una estadística proporcionada por la Junta de Control de Juego, en 1999 los panameños gastaron en apuestas 805 millones 301 mil 801 dólares, pero a septiembre de este año esta cifra ha sido superada llegando a 835 millones 391 mil 313 dólares.
Solamente en las máquinas tragamonedas tipo "A" las apuestas al cierre de 1999 fueron de 658 millones 936 mil 110 dólares. En las llamadas mesas de juegos las apuestas ascendieron a 99 millones 954 mil 766 dólares; en apuestas hípicas 31 millones 914 mil 995 dólares; salas de bingo 6 millones 579 mil 599 dólares, y en las salas de apuestas de eventos deportivos 7 millones 916 mil 332 dólares.
Las salas de bingos que más recaudaciones reciben en concepto de apuestas son las del operador Gaming & Services con 3 millones 288 mil 172 dólares a septiembre de este año.Le sigue Bingo 90 con 2 millones 366 mil 955 dólares, y Lucky Bingo con 1 millón 96 mil 547 dólares.
Sin embargo, el fuerte de las a las apuestas se concentra en las máquinas TM 2000 que a septiembre de este año las recaudaciones superaron los 709 millones 479 mil dólares. La empresa que logró mayor recaudación en las apuestas de máquinas fue Alta Cordillera con 193 millones 103 mil 135 dólares a septiembre de este año; luego le sigue Gaming & Services con 180 millones 174 mil 980 dólares; Lucki Games con 121 millones 187 mil 721 dólares; International Thunderbird con 120 millones 484 mil 902 dólares; Comput Bingo con 79 millones 692 dólares y Competiciones Deportivas con 14 millones 835 mil 934 dólares.
El secretario ejecutivo de la Junta de Control de Juego, Vitelio Ortega indicó que el aumento de las apuestas en juegos de azar guarda mucha relación con la modernización y la privatización de los casinos que se efectuó en 1998, ya que ahora hay mejores estructuras, un mejor control y una mejor fiscalización.
Puntualizó que las estimaciones de las apuestas en juegos de azar para el cierre de este año superarán los mil millones de dólares.
Ortega comentó que en Panamá la etnia que más participación activa tiene en los casinos y máquinas traga monedas es la asiática, seguida de la hebrea.
"Sin embargo, la etnia asiática llama la atención porque tiene una manera particular de comportarse, es bastante efusiva, gritan y saltan. Otras culturas son más tranquilas", expresó el secretario ejecutivo de la Junta de Control de Juegos.
Ortega sostuvo que la responsabilidad de la junta de control de juego es fiscalizar todas las actividades que generan apuestas.
La Junta de Control de Juego cuenta con un departamento de inspección de casinos y salas de juego, además con un departamento de auditoría.
El departamento de inspección está permanentemente fiscalizando los casinos y salas de juegos, vigilando que se cumpla con todo los requerimientos de seguridad de apuestas, porcentaje de devolución y vigilancia.
La Junta de Control de Juego también realiza una auditoría en todas las salas de juego cada dos meses.
Con este control de auditoría se verifica que todo se mueva dentro del marco que señala la ley, señaló Ortega.
Explicó que a las empresas que solicitan el permiso para operar salas de juego y casinos se les exige la certificación del fabricante de las máquinas, ya que éste debe tener como garantía el 90% de devolución de las apuestas en las de tipo A y 80% en las de tipo C.
Ortega señaló que la Junta de Control de Juego examina cada máquina en un ciclo para ver si en ese período cumplió con el mínimo de devoluciones que establece la ley.
Asimismo, Ortega comentó que el pleno de la junta no ha tratado el tema de ponerle un tope al número de casinos y salas de juego en Panamá, sin embargo sostuvo que sería importante hacer un estudio profundo del mercado.
"El mercado se mueve en función de la oferta y demanda, por lo que debe guardarse el equilibrio", dijo Ortega.
Aseveró que actualidad hay varias solicitudes en la Junta de Control de Juegos para operar nuevos casinos y salas de juegos, una de ellas es la del Hipodromo Presidente Remón, y la misma se encuentra en proceso de aprobación por el pleno.