Esta crisis está influenciada principalmente por un cambio estructural en la oferta, acompañado de un uso excesivo de cafés de rechazo, así lo consideró el presidente del Consejo Regional de Cooperación Agrícola (CORECA), Salvador Urrutia durante la reunión de ministros de agricultura de los países productores de café realizada ayer.
Urrutia dijo durante su discurso que en el contexto social, más de 125 millones de personas en todo el mundo dependen directa o indirectamente de la actividad cafetera. De ellos, añadió el presidente del CORECA, unos 25 millones trabajan en las fincas cafetaleras de 50 países.
El también ministro de Agricultura y Ganadería de El Salvador, precisó que en términos económicos, solamente para el caso de la región centroamericana, en los dos últimos ejercicios cafetaleros, la crisis del grano provocó pérdidas de 1,715 millones de dólares con relación al promedio de exportaciones de los cuatro años previos.
En otros países, la actividad cafetalera representa más del 80% de las exportaciones totales y el 50% del Producto Interno Bruto (PIB).
Mientras que en términos mundiales, los países productores recibían $12 mil millones de una facturación total de $35 mil millones, y ahora reciben menos de $5,500 millones de una factura total superior a los $70 mil millones.
1715 millones de dólares fue el monto de las pérdidas en las exportaciones de café en la región cetroamericana en los dos últimos ejercicios.
12000 millones es lo que recibían los países productores a nivel mundial.
5500 millones es lo que reciben ahora de una factura total superior a los 70 mil millones.
Urrutia manifestó que en la práctica, esta brecha de desigualdad en el mercado cafetalero se traduce en una exigua participación del productor en la cadena de valor.
En este sentido, citó por ejemplo, que de una taza de café por la que un consumidor paga 3 dólares, el productor obtiene menos de dos centésimos de dólar.
Para los países latinoamericanos, el café se ha constituido en el principal pilar de la economía, convirtiéndose en el principal responsable de la creación de polos de desarrollo, generación de empleo, capacitación de divisas, expansión del sector industrial y financiero y el desarrollo social.