Ricardo Salinas, el millonario mexicano cuyo imperio bancario y minorista se extiende por ocho países, analiza llevar su negocio de microcréditos a los Estados Unidos para capitalizar la oportunidad de los clientes de bajos ingresos.
Grupo Elektra SA apunta a los clientes de la “base de la pirámide” en materia de ingresos y activos, y los hogares estadounidenses con ingresos anuales inferiores a los $25.000 encajan en ese perfil, señaló ayer Salinas en una entrevista en las oficinas de Bloomberg en Nueva York. Dijo estar evaluando el ingreso al mercado estadounidense con préstamos y planes de “microseguros”, como pagar US$10 por semana por una póliza de seguro de vida de US$5.000, para dar servicio a quienes hoy no están “bancarizados”.
“Sería mi sueño instalar una serie de 10.000 sucursales en todo EE.UU. dirigidas a la base de la pirámide”, explicó. “Es complicado por el entorno actual, pero lo estamos analizando”.
Salinas, de 56 años, utilizó préstamos de un promedio de US$400 para construir el décimo mayor banco de México por cartera de créditos, según las estadísticas del Gobierno. Banco Azteca, que Salinas lanzó en 2002 como filial del minorista fundado por su padre, tiene 12 millones de cuentas de préstamo en toda América Latina.
Las normas estaduales y federales dificultan el ingreso a los EE.UU., comentó Salinas, precisando que no le interesa comprar un banco estadounidense y preferiría empezar de cero en el país.
Banco Azteca, con sede central en Ciudad de México, hace alrededor de un año comenzó a otorgar préstamos a grupos de mujeres para ayudarlas a financiar emprendimientos como estudios de danzas o restaurantes, dijo.
El banco inscribió a 400.000 mujeres en el programa en su primer año y espera tener 1.5 millones el año que viene, añadió.
Sin tasas de interés más altas, Banco Azteca no podría ofrecer préstamos a las personas más pobres, señaló el funcionario.
Ricardo Salinas agregó: “Mucha gente quiere ayudar al grupo menos afortunado de personas situadas en la base de la pirámide, cree que regulando las tasas de interés van a poder hacerlo, pero eso es contraproducente”, afirmó. “La base de la pirámide está mucho mejor atendida si se le da acceso al crédito que recortando”.