Durante los últimos años aquello que para muchos simplemente "no sirve", para otros se ha convertido en la principal fuente de ingresos, hasta considerarse como materia de exportación.
Se trata de la basura, esa que cada uno de los panameños tira a diestra y siniestra, es "la mina de oro" que cientos de familias recogen, para luego venderla y llevar el sustento a sus hogares, ya que han descubierto en ella un negocio.
Esta práctica, donde el principal motor son los "pepenedores" (recolectores de basura), poco a poco ha logrado impulsar una industria que emerge a capa y espada en Panamá.
Esta industria, llamada por unos "industria de la basura", es conocida como el "reciclaje", misma que por años ha perdido la oportunidad de ser explotada de manera gubernamental, ya que los ingresos que percibe son privados.
Hoy día participan 20 empresas recicladoras que realizan millonarias exportaciones con destino a Japón, República Dominicana, El Salvador, Guatemala y Costa Rica, distribuidas de tal manera que 5 manejan papel reciclado, 9 compran metal, 2 procesan vidrio y 4 hierro.
Es por ello que irónicamente, el papel, el cartón, las latas, y los hierros ferrosos se convierten en materia prima que más tarde retorna a este país transformada en material útil, por lo que se paga hasta el doble. Pero todo se debe a la falta de una planta de procesamiento de la materia reciclable, ya que "los pepenedores" y la industria existente, sólo realizan una fase del proceso, que es la selección y limpieza de la basura, porque la transformación se ejecuta en el extranjero.
Se estima que dentro del ciclo que comprende desde el año 1996 hasta el 2001 Panamá exportó sólo en el renglón de aluminio $38.4 millones , en hierro y acero $5.9 millones, y en cobre $3.1 millones. En cuanto al papel es manejado de forma diferente. Hasta la fecha se han percibido $15.3 millones de la exportación de pulpa moldeada. La mayor exportación se hace a Costa Rica, mientras, que a El Salvador 1.8 millones, Guatemala 4.4 millones, y a R.Dominicana 2 millones.
Sin embargo, la historia varía en la recolección del plástico, ya que en Panamá se aprovecha muy poco. Sólo en el período 96-2001, se exportaron 8 millones de kilos, donde la mayor parte se envía a Costa Rica y Chile.
Con ello, la actividad del reciclaje se ha convertido en una práctica privada que se hace con la intención de aprovechar los materiales que pueden ser utilizados nuevamente. Según datos de la Dirección Nacional de Aseo son más de 1,156 toneladas de basura las que se recogen diariamente sólo en los distritos de Panamá y San Miguelito.
Estas mismas cifras indican que diariamente cada ciudadano genera 2 libras de basura, que van a parar a Cerro Patacón, que al año recibe 365,000 toneladas de desperdicios.
Lo que también indica que al menos cada "pepenedor" recoge diariamente entre 5 y 10 unidades de vidrio, 15 libras de aluminio y 25 libras de papel, por las cuales se pagan alrededor de 5 centésimos por cada botella, 1 hasta 2 centésimos por la libra de papel, 20 por la libra de aluminio, entre otros. Para que estos ingresos sean aprovechados por el país, el Municipio de Panamá a través de un acuerdo con Japón, estudia la posibilidad de establecer una planta de procesamiento de desechos sólidos.
Millones de dólares genera negocio de la basura
Veinte empresas recicladoras realizan millonarias exportaciones a Japón, R. Dominicana, El Salvador, Guatemala y Costa Rica.