La compañía minera anglo-australiana Rio Tinto anunció un aumento del 30% del dividendo de este año y un programa de venta de activos de $15.000 millones, en una estrategia para justificar su rechazo a la oferta de fusión lanzada por su rival BHP Billiton.
"BHP puede necesitar a Rio Tinto pero Rio Tinto no necesita por fuerza a BHP", declaró el consejero delegado de Rio Tinto, Tom Albanese, en el seminario anual de inversores que se celebró en Londres.