“Debes presurizar las tinas de lavado (lugar en que se almacena el metal, y es tratado para su extracción de la roca) y el caso de lluvias, tener un sistema de tratamiento del aguas para que al regresarlas a las tierras estén limpias”, detalló Benedetti.
Benedetti aseguró que en Panamá hay tanto cobre que este podría ser un negocio más rentable que el mismo Canal Interoceánico.
La diferencia radica en el que el Canal es de propiedad Estatal y las minas son terrenos dados a concesión a empresas a cambio de una regalía o de ocuparse del desarrollo del sitio.
Este último concepto es para la ambientalista Banfield un descaro social.
“El Estado deja de hacer sus obligaciones, de llevar las carreteras a la gente, sus centro de salud y demás para que las empresas lo solucionen, y esta no es su misión”, destacó Banfield.
Lo cierto es que entre los proyectos a desarrollarse en Cerro Colorado, Minera Panamá y Chorcha se invertirán 2 millones 712 mil dólares en programas sociales de apoyo empresarial.
“Nosotros estamos poniendo la inversión, tomamos el riesgo, debemos tener como toda empresa su regalía y damos apoyo social a donde vamos”, contó Benedetti.