Cerca de dos centenares de mineros españoles comenzaron ayer a marchar desde sus comarcas hacia Madrid, con intención de llegar el 11 de julio para protestar por los recortes impuestos a las ayudas al sector.
La denominada “marcha negra” ha partido desde varias localidades en Asturias y León (norte) y desde Teruel (centro este), en medio de los aplausos de los vecinos, después de varias semanas de movilizaciones y huelgas en defensa de un sector que temen que vaya a desaparecer.
La marcha tiene el objetivo de presionar al Gobierno para que restituya las ayudas previstas en el Plan del Carbón, recortadas en más del 60% en los presupuestos generales del Estado.
Desde Mieres (Asturias), ochenta mineros salieron a pie arropados por miles de personas y entonando la canción “Santa Bárbara bendita”, la patrona de estos trabajadores.
También fueron despedidos con aplausos y lágrimas los 25 mineros que partieron de la localidad de Bembibre (León) con destino a la capital española.
Numerosos vecinos y familiares se congregaron en la plaza del Ayuntamiento para despedir a los mineros con pancartas y al grito de “Aquí están, estos son, los mineros del carbón”.
En los más de 400 kilómetros que les esperan para llegar a Madrid, los mineros caminan ataviados con camisetas reivindicativas en las que piden que no se cierre la minería del carbón.
Uno de ellos, Belarmino Bernardo, compañero de los siete mineros que permanecen encerrados desde hace más de un mes en el pozo de carbón de Santa Cruz del Sil, se mostró “muy contento” de poder participar así en la lucha por la minería. En otra localidad de León, Villablino, partió hace 20 años la primera “marcha negra”.
SE QUEJAN DEL GOBIERNO
- Antes de la salida, el hijo de uno de los mineros, leyó un manifiesto lamentando que al Gobierno no le importen las personas y los pueblos, sino las cuentas de resultados, y destacó que ellos no son “números rojos”.