El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mántega, reiteró ayer su tesis de que Brasil está a salvo de la turbulencia financiera internacional y que la principal economía latinoamericana seguirá su senda de crecimiento.
"Algunos se preguntan si esa crisis podrá afectar la evolución del cuadro económico favorable de Brasil", dijo Mántega durante un acto oficial en Brasilia.
"No quiere decir que Brasil esté inmune, sino que Brasil nunca estuvo tan bien preparado", se respondió.
El ministro afirmó que en los últimos años su país alcanzó una fuerte solidez en las cuentas externas, redujo su vulnerabilidad, alcanzó el equilibrio fiscal y redujo la inflación.
"Son sólidos fundamentos que nos colocan en una situación privilegiada para enfrentar esa crisis internacional", dijo.
Destacó el funcionario que en medio del cuadro que mantiene en vilo a los mercados mundiales, Brasil no vive una fuga de capitales ni falta de liquidez.