Los ministros agrícolas de la Unión Europea (UE) mostraron su profundo desacuerdo con los alimentos modificados genéticamente al no autorizar la compra del maíz transgénico Roundup Ready y pese a levantar en mayo la veda que regía sobre estos cultivos, dijeron funcionarios.
Los 25 ministros agrícolas del bloque no lograron reunir el lunes la mayoría necesaria para aprobar o rechazar la solicitud de importar maíz Roundup Ready elaborado por la firma estadounidense Monsanto .
"No hubo acuerdo a favor ni en contra", dijo a periodistas un funcionario de la Unión Europea. Ahora, el camino más probable es que la Comisión Europea dé una aprobación final para el maíz en octubre o principios de noviembre. El maíz, conocido como NK603 y modificado para resistir al herbicida glifosato, permite eliminar todas las malezas que compiten con el cultivo sin dañar a las plantaciones. Sólo un puñado de delegaciones nacionales hizo declaraciones en la reunión pero fue suficiente para mostrar a la actual presidencia de la UE, actualmente ocupada por Países Bajos, que no podría tomarse una decisión debido a que el resto de los países no había cambiado sus posiciones previas. De las naciones, cinco se han opuesto a la aprobación del maíz: Austria, Dinamarca, Grecia, Italia y Luxemburgo.