Los ministros de finanzas de las siete potencias industriales del mundo iniciaron ayer una reunión para discutir cómo enfrentar el lavado de dinero, aprovechar la revolución de la Internet y ayudar a las naciones más pobres.
Los ministros del Grupo de los Siete discutieron sobre las condiciones económicas globales, pero con la economía vigorosa y la ausencia de los banqueros centrales en la reunión, eludieron temas específicos sobre las siempre delicadas áreas de tasas de cambio y política monetaria.
En un borrador que utilizaron los minutos en un encuentro con la prensa, el G-7 no hizo referencia a los mercados monetarios ni las tasas de interés.
En su lugar, la nota, una copia de la cual fue obtenida por Reuters, dijo que las perspectivas de la economía global son brillantes y que son necesarias sólidas políticas macroeconómicas y estructurales para garantizar que esas condiciones lleven a un crecimiento sostenido y fuerte.
El tema clave para los mercados financieros, por lo tanto, será cuánta presión ejercerán los miembros del G-7 sobre Japón para que mantenga las tasas de interés virtualmente en cero para asegurar que su frágil recuperación económica despunte finalmente.
Los ministros de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Italia, Gran bretaña y Canadá aprovecharán la rara oportunidad de calma relativa en los mercados mundiales para concentrarse en otros asuntos vitales, pero menos presionantes.
Sobre el lavado de dinero, se espera que el G-7 apruebe una lista de 15 naciones que no persiguen con fuerza este delito, entre ellas Rusia e Israel, y aconsejen a los bancos de sus propios países mucha cautela cuando negocien con ellas.
Este tema es de doble filo, porque el ministro de Finanzas de Rusia, Alexei Kudrin, participará en parte de las cuatro horas de conversaciones para explicar el nuevo programa económico de su país y la deuda externa.
Sobre la reforma del Fondo Monetario Internacional y otras instituciones globales, el anfritión Japón desea que aumente el poder de voto y representación de los países asiáticos para reflejar el sorprendente crecimiento de la región en las últimas décadas.