Los responsables de Comercio de Estados Unidos, México y Canadá tendrán el martes una reunión que sería el primer paso en la discusión de la posible ampliación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que genere una mayor integración regional.
La cita es en el balneario de Puerto Vallarta, sobre el Pacífico mexicano, 800 km al noreste de la capital del país, y se hace aprovechando que los tres concurrirán a la reunión ministerial del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), que se desarrollará los días 29 y 30 de mayo en el mismo lugar.
El TLCAN, que inició formalmente el 1 de enero de 1994, provocó un espectacular crecimiento del comercio entre los tres países: en el caso de Estados Unidos y México ronda los 200.000 millones de dólares anuales, y este país ha desplazado a Japón, transformándose en el segundo socio comercial de su vecino del norte.
Cuando el presidente mexicano, Vicente Fox, visitó Washington en setiembre, poco antes de los atentados terroristas, planteó ante los estadounidenses la necesidad de un "TLCAN plus", lo que implica impulsar el acuerdo comercial hacia un mayor grado de integración.
Para los mexicanos el tema es fundamental porque hay una gran parte de la población y de las regiones del país que se han visto escasamente beneficiadas por el TLCAN, que ha impulsado en especial al sector manufacturero, situado en el centro y norte de México.
Dentro de ese "TLCAN plus" jugaría también un papel importante el tema migratorio: según el estatal Consejo Nacional de Población, unos 400.000 mexicanos cruzan anualmente de manera ilegal a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida.
Esto ha producido que en el vecino del norte radiquen 8,3 millones de mexicanos, incluyendo a cerca de tres millones de indocumentados, y hay otros cerca de 14 millones de estadounidenses de origen mexicano.
Washington -para sorpresa de algunos altos funcionarios mexicanos- fue "muy receptivo" al planteo y, al margen de las ya varias conversaciones mantenidas sobre el tema, ésta será la primera vez que se trate a nivel ministerial.
Los ministros discutirán además varios de los temas que comercialmente han generado controversias, entre los cuales la fructosa, el azúcar, las telecomunicaciones y la reciente decisión de Washington de apoyar con subsidios a sus granjeros, fuertemente criticada por varios países.
Las reuniones ministeriales del TLCAN son resolutivas y algunas de las controversias podrían ser resueltas. Existe además la posiblidad de que se adelanten desgravaciones, aunque éstas concluirán en el año 2003.