Como dijimos en una columna anterior, las fases de crecimiento macro-económico usualmente coinciden con las expansiones bursátiles. Por tanto, la primera técnica para la inversión a corto plazo consiste en comprar acciones cuando se anticipa que la economía continuará creciendo por lo menos por un año adicional.
Una segunda técnica es el uso del promedio "móvil" de 200 días.
Este se calcula obteniendo el promedio de los puntajes finales alcanzados por el índice bursátil durante los 200 días previos.
Tomemos como referencia lo ocurrido en la bolsa norteamericana durante el ciclo inmediatamente anterior al actual.
El índice bursátil más popular de dicha bolsa, el Standard & Poor"s 500, llegó a su tope (1,527 puntos) el 24 de marzo del año 2000, luego de lo cual se inició una fase de pérdida de dinamismo y, finalmente, de contracción.
El promedio de 200 días anticipó la crisis: entre febrero de 2000 y el 24 de marzo de dicho año, el índice Standard & Poor"s 500 cayó en tres ocasiones por debajo del promedio móvil de 200 días.
Es cierto que, en septiembre de 1998 y octubre de 1999 el índice S&P 500 también cayó por debajo del promedio de los 200 días. Pero hay una importante diferencia y es que en marzo de 2000 se entronizó una clara pérdida de moméntum bursátil.
Vemos así que, después de alcanzar el tope del 24 de marzo, el índice S&P 500 se estancó por varios días, luego de lo cual sufrió (en abril) una aguda caída y, por cuatro meses, no logró superar el tope mencionado.
Finalmente, a fines de septiembre nuevamente cayó por debajo del promedio de los 200 días, luego de lo cual se inició una aguda fase de contracción escalonada, que se prolongó hasta el año 2002.
En contraste, en octubre de 1999, pocos días después de caer debajo del promedio de los 200 días, el índice Standard & Poor"s 500 ya rebasaba el "tope" cíclico previo, logrado el 11 de octubre de ese año.
Y a finales de noviembre de 1998 (dos meses después de caer debajo del promedio de los 200 días) el índice rebasaba el tope previo, logrado en julio de dicho año.
La conclusión parece ser por tanto que si el índice Standard & Poor"s 500 cae por debajo del promedio de los 200 días y, simultáneamente, ocurre una pérdida de moméntum bursátil, entonces aumenta sustancialmente la probabilidad de una aguda contracción del mercado de capital.
Mucho más si, como también ocurrió entre el primer y segundo trimestres de 2000, el crecimiento macro-económico pierde dinamismo.
Actualmente, se nota una pérdida de moméntum bursátil, pero el índice S&P 500 se mantiene por arriba del promedio de los 200 días y la economía sigue creciendo.
Llegamos así a la conclusión provisional de que es probable que la actual expansión bursátil en la bolsa norteamericana continuará por algunos meses o años.
(*) Roberto N. Méndez (www.rnmendez.com) es profesor titular e investigador en la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá.
Momento óptimo para invertir en la bolsa
Se prevé que el mercado bursátil norteamericano se mantenga estable por un buen período de tiempo.