El primer ministro italiano, Mario Monti, llegó ayer a China para una visita oficial de cuatro días, en la que el principal objetivo es impulsar el comercio bilateral entre el gigante asiático y una Italia sacudida por la crisis.
Monti tiene previsto reunirse en la capital china con el primer ministro, Wen Jiabao, y asistir al Foro Económico de Boao, un encuentro de líderes políticos y empresariales eminentemente asiático que cada año se celebra en la isla tropical china de Hainan (sur).
En la víspera del viaje, Monti señaló en una entrevista al "Diario del Pueblo" (portavoz del Partido Comunista de China) que con la visita se promoverá el intercambio y la cooperación en distintas áreas, entre ellas el impulso al plan de doblar el comercio bilateral hasta los 60 mil millones de euros ($78 mil 355.9) en 2015.
"Italia espera que China continúe reduciendo su superávit comercial, para que los intercambios comerciales crezcan en un modo más equilibrado", señaló Monti, quien aseguró que una de sus prioridades es fomentar la cooperación entre pymes de los dos países.
La crisis de la zona euro planeará en las conversaciones de Monti con los líderes chinos, aunque el primer ministro del país transalpino insistió en que la moneda única europea no está en duda en Bruselas. "Es una crisis de varios países de la UE”, dijo Monti.