La agencia Moodys rebajó ayer hasta el nivel "basura" -de A3 a Ba1, cuatro escalones de golpe- la calificación crediticia de los bonos que emite el Estado griego.
Moodys explica, en un comunicado, que la decisión es consecuencia de la revisión que inició el pasado 22 de abril sobre la economía griega y añade que los techos establecidos para Grecia en relación con los bonos y depósitos bancarios se mantienen sin cambios en el nivel Aaa, en la línea de la calificación de la eurozona.
"La calificación Ba1 refleja nuestro análisis del equilibrio entre las fortalezas y los riesgos asociados con el plan de ayuda aprobado por la eurozona y el FMI (Fondo Monetario Internacional)", indica en la nota Sarah Carlson, analista principal de Moodys para Grecia.
Según Carlson, "el paquete elimina de manera efectiva cualquier riesgo a corto plazo de una suspensión de pagos derivada de la falta de liquidez y anima a la aplicación de una serie de reformas estructurales creíbles, factibles y compatible con los incentivos".
Estas reformas "tienen una alta probabilidad de estabilizar los requisitos del servicio de la deuda a niveles manejables", precisa la analista, quien no obstante matiza que "los riesgos macroeconómicos y de aplicación asociados con el programa son consistentes con una calificación Ba1".