El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Mike Moore, calificó de “indecente” el escalonamiento arancelario que soportan los países en desarrollo en los mercados del mundo rico conforme dan más valor agregado a sus exportaciones.
Moore dio así la razón a los países del Sur, que se quejan de que los desarrollados los animan a industrializarse pero luego gravan los productos manufacturados o semifacturados conservas o prendas de vestir, por ejemplo con aranceles más altos que los que aplican a sus materias primas.
Es “deplorable” que esas naciones tengan que limitarse a la producción de algodón o café o que, en otros casos, se les obligue a diversificar sus producciones básicas porque otros lo hacen más barato gracias a las millonarias subvenciones que pueden permitirse, declaró Moore en una reunión con un grupo de periodistas acreditados ante la OMC.
El director general añadió que la llamada “creación de capacidades” en los países en desarrollo formación de funcionarios, fortalecimiento de instituciones ayudará mejor a esos países a defender sus intereses pero en ningún caso puede ser un “sustituto” para el acceso que reclaman a los mercados del mundo rico.
Moore dijo comprender por qué algunas naciones en desarrollo “que pueden permitírselo” afirman que van a proteger su industria porque ven que otros, más poderosos, ya lo hacen, lo que constituye una mala señal.
El director general neozelandés, que dejará a final de mes el puesto que ocupó durante tres años el tailandés Supachai Panitchpakdi, animó a los países en desarrollo de distintos continentes, como Latinoamérica y Africa, a defender juntos las causas que consideren justas.
Al mismo tiempo, señaló que las naciones en desarrollo no forman ya un bloque homogéneo sino que han aprendido a constituir una “mejor solidaridad sobre la base de sus intereses” nacionales, que han aprendido a identificar.
Los países del Sur “tienen ahora una agenda concreta” en asuntos, por ejemplo, como la agricultura, afirmó Moore, y agregó que esas naciones deben profundizar sus análisis y diagnósticos en cuestiones como la simplificación de trámites aduaneros o las telecomunicaciones.
Algunos deben comprender todavía que la apertura de mercados en sectores como el de “las comunicaciones, las telecomunicaciones, no puede verse como una simple moneda de cambio”, pues es fundamental para su progreso económico.