Un cambio radical enfrenta el Ministerio de Obras Públicas (MOP) para que el 80% de sus 3,500 empleados sean técnicos y no como ocurre actualmente, que esa proporción la ocupan administrativos, anunció el titular de esa cartera, Federico Suárez.
El ministro indicó a la prensa que “no es fácil el proceso” porque existe “una mentalidad” del funcionariado que hay que cambiar.
Cuestionado en el programa Semana de TVN, Suárez admitió que se dan despidos “de las personas que no funcionan”, aunque no precisó cifras.
Denunció que existe un “tortuguismo” en la burocracia estatal “que es un gran impedimento para el desarrollo”, pero matizó que su intención no es despedir sino reubicar al personal en funciones técnicas y de campo para que el MOP sea un organismo fiscalizador de las obras de infraestructura que se construyen en el país y del mantenimiento de la red vial.
Añadió que en 2010 ya estará incorporada la Autoridad del Tránsito al MOP, por lo que se está en un “trabajo intenso” para que esto funcione de manera expedita.