El presidente de Bolivia, Evo Morales, accedió ayer a la exigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) de negociar directamente con él su demanda de mejoras salariales, tras tres días de disturbios.
Al concluir la reunión, Morales dijo que entregó a los líderes obreros documentos sobre sus demandas de un aumento salarial mayor y más general que el 10% que él decretó. Los sindicatos consideran insuficiente el 10% porque la inflación de los últimos doce meses ha pasado del 11% y porque excluye a numerosos sectores.
Morales dijo que no se reunió antes con la COB por la cercanía de las elecciones de esa organización, la mayor del país, porque -justificó- “no quería entrar al juego” de una supuesta “pugna interna”.