El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció ayer la publicación de un decreto para subvencionar la producción nacional de trigo y que ésta aumente de 42,000 a 100,000 toneladas anuales entre este año y el próximo, con el objetivo de reducir las importaciones.
Según Morales, el Gobierno ha decidido estimular este cultivo porque el Estado y el sector privado gastan anualmente $70 millones en importación del grano.
La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos del Estado comprará el trigo a los productores nacionales en un precio por encima del establecido en el mercado local, pero venderá a un "precio justo" al consumidor final.
Desde el año pasado, también está vigente una norma que ofrece a los productores de este grano prestamos libres de intereses.
Actualmente la producción de trigo sólo cubre el 40% de la demanda del país, que también se ha beneficiado de donaciones de este alimento realizadas desde Estados Unidos y Canadá. Las primeras compras se realizarán a los productores de la región de Santa Cruz, donde ya ha comenzado la cosecha.